martes, 15 de marzo de 2016

Cafeína


Ella colocaba delicadamente una taza. Él llegó a su mundo, como aquel que entra en una cafetería y no se sienta sin más a beber café (pero sin el como); si no que avanza suavemente con pies de bailarín, describiendo arte en el suelo.

Él cruzaba su campo visual. Retina le vendió un billete para el óptico larga distancia, con un quiasma de caminos y un tracto con destino (incierto, para él). Entonces, llegó a Cuerpo Geniculado Lateral, de manera efimeral y tomó uno de los caminos, de los tantos ofrecidos, de carácter sideral. Y llegó a su destino: Ciudad Occipital, calle Visual, número 17. El Surco Calcarino era un lugar bonito, pero él no se quería conformar; llegaría a Amígdala y se quedaría a vivir en sus emociones. Quizá, en un futuro no lejano, entre estas habría euforia contenida tras haber visto alguna que otra sonrisa que quita el hipo. Hipotálamo seguro que sabe de lo que estoy hablando.

-¿Sólo o con leche?

-Con leche y dos azucarillos.

Y ahí estaba: ella, sin hipo. Él, con sonrisa.

Y de nuevo él, subido en ondas sonoras que cruzan la autovía auditiva. El tímpano llega pronto, él paga su peaje; y las ondas se convierten en vibraciones que hacen en ella, a través de yunque y martillo, perder los estribos. Y tal vez, todas las puertas que había visto cerradas a los largo de su vida, se convierten en ventanas ovales de una sencilla cafetería. Un río de endolinfa se alza ahora ante él, y las células ciliadas bailan armoniosamente, pidiendo (o más bien exigiendo) que nadie les cambie la canción.

Terminó llegando a Ciudad Temporal (y esperaba que definitiva), calle Auditiva, número 41.

Sorprendentemente, él había conseguido dar la vuelta a su mundo (el de ella), y no en 80 días. Sólo había necesitado conexión entre miradas y conexión entre neuronas.

 

5 comentarios:

  1. DIOS MÍO...
    Es un relato un tanto friki pero... FANTÁAAAAASTICO!!! Me ha encantado!!! Deberías buscar publicarlo, aunque sea en alguna revistilla de la universidad/facultad o algo así... jaja Mola mucho!!!!

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    1. Gracias!!! :) en realidad lo hice para un concurso de la semana del cerebro pero no gané :( un besazo!!!

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    2. A veces en la ciencia se desprecia la literatura... a mí me ha encantado...

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  2. Jolín!!! Qué rabia me da que Blogger me borre los comentarios jaja

    No puedo escribir todo otra vez, pero te decía que me ha gustado mucho tu relato; me ha parecido muy elegante, original, tierno y bonito :)
    Que no ganaras no significa que no sea bueno.
    Nunca había pensado que leería algo que me iba a gustar tanto con elementos de algo que me gusta tan poco como la Neuroanatomía.
    Mi parte favorita es la de la Retina :)

    Espero y te animo a que sigas escribiendo, digan lo que digan los concursos.
    ¡Un besote! ☺️

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    1. Muchísimas gracias Iratxe!!! :D Me alegro de que te haya gustado :) Seguiré escribiendo... :P

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